viernes, 29 de abril de 2011

Los 10 mandamientos

 Hoy pregunté a una persona "cristiana":- ¿sabés cuál es el primer mandamiento?. Después de unos segunos me dijo:- ...no. Se escribieron por Dios, la gente sabe que existen, más algunos ni los conocen, ¿cómo puede ser eso?. Dios nos dió una base que son los dos primeros mandamientos: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas” (Mateo 22:37-40) más adelante nos dice: Este es mi mandamiento: Ámense los unos a los otros, como yo los he amado. (San Juan 15:12).  Él nos ama a pesar de que muchas veces elejimos agradarle a los amigos antes que a Él, a pesar de que no le hablemos aveces, a pesar de que anduvimos ciegos e insencibles a su voz durante tantos años. A pesar de que hayamos sido cabezas duras con nuestros caprichos, Él tiene paciencia, a mi me tuvo demasiada, y como está escrito, “Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama” (Lc 7:47), entonces aquel a quien se le perdonó mucho, mucho ama, Él me perdonó mucho, porque Él me amó primero( 1 Juan 4:19). Por eso hoy lo amo, y tengo paciencia al ver que muchos aún no se entregan, no acomodarme por la situación, sino:  Y así, habiendo esperado con paciencia, alcanzó la promesa.Hebreos 6:15.
Bueno, conocemos los 2 primeros mandamientos. ¿Cuántas veces pedimos a Dios algo, sea para que bendiga nuestra salud, familia, etc. y seguramente pasamos la mayoría de nuestras oraciones pidiendo, y no agradeciendo o conversando con Él, preguntándole que le gusta y no de mi?, tratándolo como a un mago o hada de los deseos. Pedimos, pedimos y pedimos, más ¿cuando Él nos pide que cumplamos sus dos primeros mandamientos? Hoy tienen la oportunidad: Buscad a Dios mientras puede ser hallado (Isaías 55:6), más muchos no lo buscan de verdad, Ya sabéis que aún después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no tuvo oportunidad para el a rrepentimiento aunque la procuró con lágrimas ( Hebreos 12:17).
Hay cosas que no tienen vuelta atrás y si las perdemos hoy, es muy posible que no vuelva a pasar el tren.